Siempre que estamos juntas, tenemos la sensación de estar en casa. Las Yoguinis de esta Asociación son especiales, no podría ser de otra manera. A medida que celebramos estos encuentros anuales, y ya van cinco, crece el amor, el respeto, la admiración, las ganas de compartir y todas nos convertimos en maestras y en alumnas, tomamos y damos. Este fin de semana hemos reído, hemos llorado y nos hemos abierto en canal sin miedo, sabiendo que nadie juzga y todas acogen. 

En este quinto encuentro de la Yogaespecial, hemos ido quitando capas a nuestra Asociación, la hemos mirado, la hemos escuchado, hemos observado lo que hay que dejar y lo que hay que soltar para dar espacio a lo que nos vaya trayendo la vida. Y lo que la vida nos ha mostrado en esta andadura  es que las formaciones y los talleres funcionan. que con nuestro método, MYEL (Maestros de Yogaespecial) se han formado ya más de setenta alumnos y por eso nos hemos propuesto crear una  Escuela con sello propio.

Hemos recordado y honrado a las socias que se fueron y hemos acogido a las que se han sumado recientemente. Todas pertenecen. Todas llevan en su ADN el Yoga, esta filosofía de vida que nos mueve hacia la consciencia plena, a no olvidarnos de nuestro objetivo: mejorar la calidad de vida de nuestros alumnos, de sus familias y de su entorno, a través de la práctica de Yogaespecial.