Respirar respiramos todos. La respiración es la expresión de la vida a través de nuestros pulmones. Pocas disciplinas ofrecen información tan rica y práctica sobre nuestra respiración como el Yoga. Con los pranayamas o ejercicios respiratorios podemos convertir nuestra respiración en una herramienta sencilla, útil y fantástica que te conecta con tu ser, te permite meditar, relajarte y controlar tus impulsos. Analicemos ahora de forma breve algunos fundamentos interesantes sobre la respiración y las técnicas respiratorias que utilizamos en el Yoga.

 

La respiración inhalatoria por la nariz nos protege potencialmente de patógenos y además nos conecta con nuestro sentido del olfato; cuando respiro, huelo y tengo entonces más activo el sentido olfativo, que no olvidemos forma parte de nuestro sistema de alerta. Además, nos permite adaptarnos mejor al frío o al calor del aire inspirado por lo que ayudamos sistema regulador, además de que podemos lubricar y humedecer el aire inspirado.

Respiración vías alternas o  Nadi Shodhana

También sabemos que la respiración nasal se produce de forma alterna cada unas cuantas horas en una fosa u otra, dependiendo de la persona y de la situación de cada individuo estos ciclos pueden variar entre dos y cuatro horas. Alternar la respiración por diferentes narinas es un ejercicio magnífico de propiocepción respiratoria (permítanme este neologismo), y puede ayudar a incrementar el trabajo en la parte no dominante del cuerpo. Además la atención centrada en la respiración alterna ha demostrado bajar el pulso cardiaco y aumentar la saturación de oxígeno en sangre.

Con la respiración nasal en el Yoga podemos modificar la entrada de aire en nuestras fosas nasales, ayudando por ejemplo a desbloquear y mejorar las rinitis, también podemos calmar la respiración y el propio ciclo cardiaco atendiendo a este ciclo respiratorio, es posible además que exista conexión con otros aspectos, no en vano el trigémino, causante de dolores neurológicos importantes establece la conexión entre el cerebro y la respiración, el corazón entiende que si el ritmo respiratorio es suave y controlado todo va bien… Entonces ¿podremos hacer el trabajo a la inversa? ¿Controlando la respiración alterna podemos enviar mensajes al cerebro tranquilizadores? ¿Cómo podrá repercutir esta acción en nuestro día a día? Pruébalo y nos lo cuentas. Recuerda que hay herramientas en tu cuerpo sorprendentemente desconocidas, sencillas y al alcance de todos.

Esperanza Ruiz

Delegada Yogaespecial en Málaga