En Yogaespecial uno de nuestros principales objetivos es la toma de conciencia corporal; escuchar y habitar el cuerpo. Nuestro trabajo es hacer que los alumnos se conecten con su cuerpo. En el caso de personas con Hemiparesia, esta ‘unión’ les ayuda a sentir esa parte dormida, llevando su atención a la zona más débil para ir fortaleciéndola y uniéndola al movimiento en cada asana y en cada respiración.

“La Hemiparesia es una condición neurológica que dificulta el movimiento de una mitad del cuerpo, pero sin llegar a la parálisis, es un grado menor de hemiplejia que sería parálisis total y afecta a un niño de cada mil nacidos . Se habla de hemiparesia derecha cuando la afectación dificulta el movimiento de la mano y/o pie derecho aunque la lesión esté en el hemisferio izquierdo del cerebro y viceversa” fuente HEMIWEB.

Tacto profundo

Una de las bondades del Yoga es tomar conciencia corporal, lo que llamamos  la propiocepción, Cuando un niño crece con Hemiparesia tiene que ir aprendiendo herramientas para ir adaptándose a su entorno. El objetivo de estos pequeños es conseguir así ser uno más olvidándose poco a poco de su “lado de trabajo” que se mueve por inercia. Cuando comenzamos a trabajar con el Yoga llevamos la atención a cada parte del cuerpo centrándonos en qué sentimos a través de la fuerza corporal en cada postura, a través del contacto con tacto profundo, devolviéndole la atención que merece a la parte más débil en movimiento. 

Llegar a posturas como Sarvangasa o la vela (en la fotografía) y mantenerla por uno mismo son metas que cuando las consigues, después de un tiempo de práctica, hacen sentir al profesor y al alumno que nada es imposible.

 

Gemma Gómez Rico

Delegada de Yogaespecial en Paracuellos del Jarama (Madrid)