La plataforma ‘Educación inclusiva, sí, especial también’ ha intensificado sus acciones estas últimas semanas para que el periodo de enmiendas a la nueva ley de Educación, LOMLOE, se alargue, de momento hasta el próximo 13 de mayo, y así poder presentar una enmienda a la totalidad de la Disposición adicional 4. La plataforma considera que si no se suprime esta disposición, ‘ambigua e interpretable’, ‘ésta abre una puerta para permitir a las Comunidades Autónomas ir vaciando los centros de Educación Especial de alumnos y transformándolos en centros de recursos, sin apenas alumnado’.

El Ministerio de Educación por su parte, ha salido al paso y en un comunicado ha desmentido que se vayan a cerrar los centros de educación especial y que el ‘texto del Proyecto de Ley recoge el compromiso de dar respuesta a las necesidades de los alumnos con discapacidad, sea cual sea el tipo centro en el que se escolaricen’ Aún así la citada plataforma y la Asociación Nacional de Centros de Educación Especial recelan de este desmentido y aseguran que el Gobierno está aprovechando el confinamiento para no presentar la citada enmienda y acabar en diez años con los centros de Educación Especial.

De momento es una cuestión de interpretaciones del citado Proyecto de Ley, desde la Plataforma aseguran  que el Ministerio de Educación está siguiendo el criterio de la CERMI, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, que engloba a grandes entidades como Once, Comité Paralímpico, Confederación Asperger España, que quiere imitar el modelo portugués que apuesta por Centros Educativos Ordinarios e inclusivos, con educadores especializados en Diversidad Funcional.

Para la Plataforma el modelo portugués es un absoluto fracaso ‘porque para los alumnos con diversidad funcional es tan importante un formación curricular como el entorno donde se desarrolla y para estos alumnos son vitales los aspectos físicos, emocionales y sensoriales y eso muchas veces en un colegio ordinario no se consigue’. Todo este debate ha surgido porque presuponen que el fin último del Ministerio de Educación es acabar progresivamente con los Centros de Educación Especial. Veremos.