Santiago Gómez, ha sufrido dos derrames cerebrales en apenas tres años. Se ha sometido a dos intervenciones y varias rehabilitaciones, pero ha sido con el Yogaespecial como ha podido recuperar la calma para seguir adelante en su ‘batalla’ para lograr la mayor autonomía posible. Nos lo cuenta él mismo

“Sufrí un primer derrame cerebral masivo por un cavernoma hace tres años, con su posterior operación cerebral, una rehabilitación física, emocional, psicológica y a todos los niveles cognitivos en varios centros médicos, pasando por nueve meses en el CEADAC (Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral).

En plena pandemia, prosigue, hace más o menos un año, tuve otro derrame, lo que supuso para mí iniciar, de nuevo, una rehabilitación; ahora menos pautada, menos supervisada y mucho más cara, por tener que buscar caminos privados, lejos de la Seguridad Social, cuyos profesionales no daba abasto.

Tres meses después, me sometí a una intervención de Radiocirugía para intentar cicatrizar la zona afectada en los derrames originales. Esta operación, continúa, transformó todos los síntomas que hasta entonces había experimentado; acentuando unos y transformando otros en otra variante diferente, no menos limitante.

Un largo camino

A finales de marzo, gracias a mi mujer Lidia, inicié una clase de Yoga especial impartida por Mar García En ese momento, nos cuenta, me encontraba desamparado y nos sabía cómo afrontar una recuperación física, mental, emocional y espiritual muy larga en el tiempo y, sin embargo, nueva en mil aspectos diferentes.

Así, inicié de nuevo un camino duro, agotador, doloroso, a veces estéril y abrumador; una ‘batalla’ espiritual buscando una pausa, un sosiego…un instante de tregua, de descanso…atisbar por unos momentos la mejor versión de mí mismo con mis circunstancias; venciendo fantasmas, frustraciones, limitaciones…venciendo el miedo.
Y en esa lucha y en esa senda he encontrado a una guía, una maestra apoyando mis desequilibrios al fallar mis piernas, caminando a mi lado despertando mi esencia, mi espíritu.

Quiero darle las gracias de corazón a Mar por todo su esfuerzo y su labor, por acompañar a personas como yo, que simplemente queremos seguir mejorando poco a poco a todos los niveles a pesar de todas las dificultades, baches y desfallecimientos».

 

Mar García

Directora de Sat Nam, sede central de Yogaespecial en Madrid